al estuario del plata

 

. índice . Prefacio . Preface . . aguas . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . contamina 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . holocausto 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . . lineas 1 . 2 . 3 . 4 . . hidrotermias 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . nuevas 1 . 2 . 3 . . Reconquista 1 . 2 . . hidrogeo 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . esbozos 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . . corredorcentral 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . cordones 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . epiola 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . deriva 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . 14 . . archivo 1 . 2 . 3 . 4 . . Halcrow 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . frentehalino 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . . emicampanaoculto 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . . Costa del Plata 0 . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . Costa del oro 1 . 2 . . IRSA 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . flujos . . segmentos . . pendientes 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . . delta 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . propuesta . 1 . 2 . . correconvectivo 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . . plataforma 1 . 2 . . termodinamica 1 . 2 . 3 . . Sagoff . . ABL 1 . 2 . . congreso . . girh . . Acumar 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . evaluacion 1 . 2 . . BocaRiachuelo 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . 14 . 15 . 16 . 17 . 18 . 19 . 20 . 21 . . StoDomingo . . urgenciasatadas 1 . 2 . . inundabaires 1 . 2 . 3 . 4 . . sinsustento 1 . 2 . . emisarios 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . 13 . 14 . 15 . . UAG 1 . 2 . 3 . 4 . . áreas nuevas 1 . 2 . 3 . . acreencias 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . audiencia 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . . Valls 1 . 2 . . contrastes 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . . convexterna . . playas 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . . Plan Maestro 1 . 2 . . Parque Norte . 1 . 2 . . ribera . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . jurisdiccion 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . 12 . . CSJNpisamr 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . . zonas muertas . . Bermejo 1 . 2 . . Pilcomayo . 1 . 2 . . Uruguay 1 . 2 . 3 . . Paraná . 1 . 2 . . Asunción 1 . 2 . 3 . . Areco 1 . 2 . 3 . 4 . . Pergamino . . Salado . 1 . 2 . . Samborombon . . Atalaya 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . . PuntaPiedras . . Tuyú . . PuntaRasa 1 . 2 . . PuntaMedanos . . Mar Chiquita 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . . Mar del Plata 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . Necochea . . Colonia . . MartinGarcia 1 . 2 . 3 . . montesdelplata . . botnia . . Puertos 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . . formula1 . . disocio 1 . 2 . . senderos . . bajantes . . oceano 1 . 2 . 3 . 4 . . fitoplancton . . diatomeas . . hidrolinea 1 . 2 . 3 . . sustentable. 1 . 2 . . agua 1 . 2 . 3 . . hielo1300 . . antarticflows . . antarticmelts . . derrame . . luna 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . Trinidad . . prospectivas . 1 . 2 . 3 . 4 . . SantaCruz . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . 11 . . volcanes . . ley particular . . baires2060 . . aereadores . . Guaire . . marpampeano 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . 7 . 8 . 9 . 10 . . Tamesis . 1 . 2 . 3 . . viajesedextra . . arena . . hospedero . 1 . 2 . . yacireta . . canalmagdalena 1 . 2 . 3 . 4 . . Barranqueras . . floods . 1 . 2 . . Santa Fe . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . 6 . . Hidrovia . . invitación . . ribera . 1 . 2 . 3 . 4 . 5 . . olas . . acantilados . . Venice . . tropiezos . 1 . 2 . 3 . . Vinculación 1 . 2 . . La Picasa . . inundaciones . . Atuel . . La Pampa . .Río Negro . . Carcarañá . 1 . 2 . . Ameghino . . index .

Al estuario del Plata

Indice, Introducción y breves Historias

Capítulo I ... 20/6/06

a su despreciado vital canal natural costanero

a la recuperación de flujos de sus tributarios

Aprecios del rincón ONO del estuario, aguasdelestuario1.html . . . 1
Valles y planicies de inundación, aguasdelestuario2.html . . . 2
Riberas urbanas de 4 municipios, aguasdelestuario3.html . . . 3
Riberas urbanas de S.I. a Capital, aguasdelestuario4.html . . . 4
Riberas de Buenos Aires, aguasdelestuario5.html . . . 5
Riberas al Sur del Dock Sud, aguasdelestuario6.html . . . 6

Ciegos, sordos e inconmovibles, contaminacion7.html . . . 7
Vertederos al Norte, contaminacion8.html . . . 8
Vertederos al Sur, contaminacion9.html . . . 9
Salidas del Dock Sud, contaminacion10.html . . . 10
Salidas al Sur del Dock Sud, contaminacion11.html . . . 11
Tres oportunidades de mirar, contaminacion12.html . . . 12

 

 

Capítulo II ... 27/7/06

al Holocausto del Agua

Introducción al holocausto del agua, olos1.html . . . 13
Introducción a un Balance de nutrientes, olos2.html . . . 14
Otras modelaciones en las riberas urbanas, olos3.html . . . 15
Advecciones mareales en el Luján y otros, olos4.html . . . 16
Dispersión de las plumas en el Sarandí, olos5.html . . . 17
Críticas a proyectos en las riberas, olos6.html . . . 18
Más observaciones críticas, olos7.html . . . 19
Balance de nutrientes Jaime, Menéndez, Natale, olos8.html . . . 20
Informe de Defensoría, olos9.html . . . 21
Diagramas del informe de Defensoría, olos10.html . . . 22
Primeras conclusiones, olos11.html . . . 23
Segundas tempranas conclusiones, olos12.html . . . 24

El agua, generadora de Vida, olos13.html . . . 25

 

.

Capítulo III ... 26/8/06

al cuidado de los fondos mínimos y máximos . 26

al mayor respeto de las líneas de ribera . 27, 28, 29

+ información en http://www.lineaderiberaurbana.com.ar

a las ignoradas hidrotermias ... 30, 31, 32 , 33, 34, 35

a la nueva salida del Riachuelo ... 36

a los crímenes proyectados ... 37

Agradecimientos ... 38

al Reconquista y sus frenos de salida ... 39

hidrología urbana y rural en el Reconquista . 40

hidrología de sus humedales: http://www.humedal.com.ar

hidrología del Luján: http://www.delriolujan.com.ar

.

Capítulo IV

hidrogeomorfología histórica, deltaria y estuarial 41, 42

Geología de cuencas, llanuras y cratones . 43

Batimetrías y sedimentaciones . Energías . 44

Cuencas, caudales y drenajes al estuario . 45

Transgresiones y regresiones marinas . 46

.

Capítulo V ... 30/8/06

al Efecto Alflora de las cuñas hidrotérmicas . 47

esbozos de transformaciones impensables ... 48

apuntes al Gobernador Solá . Págs... 49 ... 50

Frutos del Dec.1980/77 liberando riberas . 51

Vulnerabilidades y Cartas Doc al Gob. Scioli . pág 52

.

Capítulo VI

muy breves comentarios sobre estos temas que siguen:

los refulados del Emilio Mitre con draga de corte

el cuidado del área donde vuelcan dragados

las ampliaciones del Puerto de Buenos Aires

mirada sincera a desarrollos deltarios naturales

a los emergentes por obra o descuido humano

al corredor en los pozos del Barca Grande . Pág. 53

Diagnóstico de flujos y catástrofe estuarial . 54

.

Capítulo VII ... 8/2/07

al corredor central de flujos estuariales

Antiguo Paso de la Barca Grande . Pág. 55

Avances deltarios centrales . Pág. 56 . 57 .

Jornada y registros en el corredor central . Pág. 59

Isoaltura de mareas y resolución de imagen ... Pág. 50

Comprobaciones de anteriores diagnósticos . Pág. 60

estela que marca las aguas profundas de los pozos del Barca Grande disociada de los flujos a contrapelo laterales

.

Capítulo VIII ... 5/8/07

Termodinámica de salidas, fondos y riberas

Pags... 61 . . . 62 . . . 63 . . . 64 . . . 65

.

Capítulo IX ... 4/8/06

a las imprescindibles ventilaciones del alma

Págs... 66 ... 67 ... 68 ... 69 ... 70 ... 71

cordones litorales en Punta Rasa

..

Capítulo X ... 7/11/07

Al epílogo de las creencias sobre la ola oblicua como factor determinante de la deriva litoral

Págs... 72 ... 73 ... 74 ... 75 ... 76 ... 77

..

Capítulo XI ... 28/1/08

A las múltiples salidas del criminal emisario de hidrocarburos en el municipio del Tigre.

Págs. . 78 ... 79 ... 80 ... 81 ... 82 ... 83

.

Capítulo XII ... 12/3/08

a la "Costa del Plata" . . .pág 84 . 85 . 86 . 87 . 88 . 89 . 90

y a la del "oro de los mercaderes" . . . pág. 91 y 92

.

Capítulo XIII ... 25/3/08

Puertos . . . Pág 93 . 94 . 95 . 96 . 97 .98 . 99 . 100 . 101 . 102 .

a sus contracaras . . . Pág. 102

El embarque de granos . . . Pág. 103

.

Capítulo XIV ... 11/8/08

Propuesta de Declaración . . . Pág 104 , 105

.

Capítulo XV... 20/8/08

La Boca del Riachuelo . Pág. 106 , 107 , 108 , 109 , 110 , 111 , 112 .113 , 114 , 1115 , 116 , 117 , 118 . 119 . 120 . 121 . 122 . 123 . 124 . 125 . 126 . 127 . 128 . 129 .

.

Capítulo XVI... 24/7/08

Urgencias atadas a pulsos del Riachuelo . pág. 129 . 130

Visualización de flujos sin sustento . . pág 131 . 132

y creación de nuevas áreas . . . Pág. 133 , 134 . 135

.

Capítulo XVII... 12/10/08

Emisarios . 136 , 137 . 138 . 139 . 140 . 141 . 142 . 143 . 144 . 145 . 146 . 147 . 148 . 149 . 150 .

.

Capítulo XVIII... 8/12/08

Acreencias costaneras . 149 .

Terminal 6 . 150 .

Relleno Olivos . 151 .

Locura total ley 11366/91 . 152 .

Canal Santo Domingo . 153 .

Valls . Pág 154 . 155 .

Zonas muertas . Pág 156 .

Jurisdicción 157. 158 . 159 . 160 . 161 . 162 . 163 . 164 . 165 . 166 . 167 . 168 .

Evaluación del evaluador del EIA. 169 . 170 .

Unidades Ambientales de Gestión . 171 . 172 . 173 .

.

Capítulo XIX ... 28/12/08 .

Contrastes de energía . Pág. 174 . 175 . 176 . 177 . 178 . 179 . 180 . 181 . 182 . 183 . 184 .

Mar del Plata . Pág 185 . 186 . 187 . 188 . 189 .

Necochea . Pág 190 .

Punta Rasa . Pag 191 . 192 .

Punta Médanos . Pag 193 .

Punta Piedras . 194 .

Atalaya . 195 . 196 . 197 . 198 . 199 . 200 . 201 . 202 .

Mar Chiquita . Pag. 203 . 204 . 205 . 206 . 207 . 208 . 209 .

Tuyú . Pág. 210 .

Convecciones externas estuariales . Pág. 211

.

Capítulo XX... 8/2/9

Parque Lineal Norte . Pág. 212 . 213

Plan maestro y código de aguas . Pág 214 . 215 .

Fitoplancton . 216

Diatomeas . 217

Capítulo XIV ... 14/6/08 y 28/6/10

Corredores de flujos termodinámicos . Pág. 218 . 219 . 220 .

Estuarial thermodynamic phenomenology . 221 . 222 . 223 .

Viajes sedimentarios extraordinarios . 224 .

Congreso Internacional de Ingeniería . Pág 225

Capítulo XXII ... 8/2/09

Flujos y segmentos de flujo . Pág. 226 . 227 .

Capa límite atmosférica . Pág. 228 . 229 .

Termodinámica . Pág. 230 . 231 . 232 .

Los meandros del Bermejo . Pág. 233 . 234 .

Plataforma . Pág 235 . 236 .

Fórmula1 . Pág. 237

Archivos . Pág. 238 . 239 . 240 . 241 .

Halcrow. Pág. 242 . 243 . 244 . 245 . 246 . 247 .

Capítulo XXIII ... 30/7/09

Compromisos con la deriva litoral . Pág. 248 . 249 . 250 . 251 . 252 . 253 . 254 . 255 . 256 . 257 . 258 . 259 . 260 . .

Corredor en el frente halino 261 . 262 . 263 . 264 . 265 . 266 . 267 . 268 . .

.

Capítulo XXIV... 23/4/10

Inconstituc. en CSJN . 269 . 270 . 271 . 272 . 273 . 274 . 275 . .

Audiencias . Pág 276 . 277 . 278 . 279. 280 . 281 . 282 . 283 . 284 .

.

Capítulo XXV... 28/4/10

Inundaciones en Buenos Aires . Pág. 285 . 286 . 287 . 288 .

Inundaciones en Areco . Pág. 289 . 290 . 291 . 292 .

Pergamino . Pág 293 .

Desastres en Samborombón . Pág 294 .

Del río Salado . Pág. 295 . 296 .

Del río Uruguay . Pág 297 . 298 . 299 .

Maravillas en cabeceras del Paraná . Pág. 300 .

Colonia del Sacramento . Pág. 301

Martín García. Pág. 302 . 303 . 304 .

Montes del Plata . Pág 305

Ex Botnia . Pág. 306

.

Capítulo XXVI . . . 19/10/10

Congreso de Ingeniería . Pág 307

Gestión integrada de recursos hídricos Pág. 308

ACUMAR: Pág. 309 . 310 . 311 . 312 . 313 . 314 .

Disociaciones naturales y forzadas . Pág. 314 . 315 .

Senderos dentro del mismo curso . Pág. 316

Océanos . Pág. 317 . 318 . 319 . 320 .

Hidrolínea: sobre líneas de ribera . Pág. 321 . 322 . 323

Riberas . Pág. 324 . 325 . 326 . 327 . 328 . 329 . 330 .

Playas , Pág. 331 . 332 . 333 . 334 . 335 . 336 . 337 . 338 . 339 . 340 .

Discursos sobre la sustentabilidad . Pág . 341 . 342 .

Balances de cosmovisión hidráulica . Pág. 343 . 344 . 345 .

Pilcomayo Pág . 346 . 347 .

Pendientes de ríos. 348 . 349 . 350 . 351 . 352 . 353 . 354 . 355 .

Flujos y desglaciaciones antárticas . Pág. 356 . 357 .

Santa Cruz . 358 . 359 . 360 . 361 . 362 . 363 . 364 . 365 . 366 . 367 . 368 .

Volcanes del Pacífico. Pág. 369

Prospectivas . Pág. 370 . 371. 372 . 373 .

Ley particular . Pág. 374

I.R.S.A. . 375 . 376 . 377 . 378 . 379 .

Buenos Aires Chain&Macri en el 2060 . Pág. 380

Aereadores . 381 .

Bajantes . 382 .

Guaire . 383

Támesis . 384 . 385 . 386

Hospedero . 387 . 388

Yaciretá. 389

Canal Magdalena . 390 . 391 . 392 . 393 .

Barranqueras . 394

 

Capítulo XXVII . . . 13/1/14

Mar pampeano 395 . 396 . 397 . 398 . 399 . 400 . 401 . 402 . 403 . 404

Arena . 405 .

Perfiles de inundaciones . 406 . 407 .

Santa Fé . 408 . 409 . 410 . 411 . 412 . 413 .

Hidrovía . 414

Ribera . 415 . 416 . 417 . 418 . 419 .

Olas . 420

Acantilados . 421 .

Venice . 422

Tropiezos . . 423 . 424 . 425 .

La Picasa . 426 .

Inundaciones . 427

Atuel . 428 .

La Pampa . 429 .

Río Negro . 430 .

Río Carcarañá - canal San Antonio . 431 .

 

Dedicatoria

A Alflora y Estela, mis bellas musas inspiradoras de las páginas que fueron fluyendo para hoy alimentar las estructuras de este trabajo

manatial a 1300 Kms de distancia de donde obtuve estas noticias sobre la necesidad de consideraciones termodinamicas e hidroquimicas

 

Introducción

Los contenidos de estas páginas que hoy siguen, con gusto intentarían alcanzarse a todas las personas que del estuario, aun dándole la espalda, gozan, respiran y viven; pero lamentablemente no me resulta sencillo esbozar estos criterios en términos que atrapen la atención de todos. Espero a poco ir sumando nuevas ediciones de este trabajo que permitan accesos de niveles contrastados.

Respecto de los continentes, la edición de este trabajo dista de haber alcanzado las estructuras de presentación deseables. El trabajo diario en un territorio que por primera vez alcanzo a visualizar desde un satélite, me ha traído tantas y tan importantes novedades, que aun no he encontrado el momento de aplicarle una estructura de presentación definitiva.

Así entonces, esta presentación se parece más a una publicación peri.odística que a un epi- definitorio. Recorriendo de un lado para el otro todo el espinel de lo publicado; corrigiendo, actualizando. Movido hoy por las urgencias de lo que se me descubre, ya alcanzaré el momento oportuno de pulir esta presentación.

Respecto de los tonos que a muchos podrán fastidiar, mi tarea editorial no persiguió compromisos para seducir a nadie; sino para liberar mi entripado. Soy un simple hortelano. Cuido desde hace 27 años un antiguo jardín que ya reconoce un tercio de milenio de cuidados de tan sólo dos grupos familiares.

Desde esa esfera de afectividad, miro, veo, siento. Por eso, cuando veo una catástrofe es imposible la logre callar. No es mi alma solitaria la que ve, sino los ojos de algunos que amaron el estuario y a mis desvelos cohabitaron para ponerme a trabajar.

 

A la memoria de un sobreviviente

y a las culturas que movieron su elección

El primer europeo en navegar sus aguas fue Juan Díaz de Solís, en 1516, mientras intentaba hallar un pasaje desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico. Desembarcó junto a un grupo de hombres en costas de lo que hoy es el departamento de Colonia y fueron atacados por los indígenas (probablemente guaraníes aunque por mucho tiempo se ha adjudicado el hecho a los charrúas). Sobrevivió uno sólo de ellos, llamado Francisco del Puerto, grumete de 14 años de edad, en función de que la cultura de tales indígenas prohibía matar mujeres, niños y ancianos. (Nuestra cultura permite matar niños. Las estadísticas de mortalidad infantil en la cuenca del Matanzas duplican el promedio provincial; y no tienen prensa, ni nación).

Años después, desde un navío al mando de Sebastián Gaboto, divisaron "un indígena enorme haciendo señas y dando voces desde la costa"; al desembarcar se encontraron con aquel sobreviviente, educado como guerrero charrúa. Retornó con los españoles para, finalmente y al cabo de un tiempo, volver a la nación indígena, sin que hayan quedado registros de su vida a partir de ese momento.

entrada del Barca Grande antiguo sendero de entrada al Parana Guazu

Al igual que los primeros adelantados, recalando en los antiguos senderos previos que daban entrada al Riachuelo de los navíos, fui hospedado por memoria que a poco me acercó al presente del estuario.

Gracias debidas al trabajo de Enrique de Gandía que en 1936 nos regala "La historia de la boca del Riachuelo"

Han pasado 72 años y esta nueva edición intenta rescatar del olvido, uno de tantos esfuerzos que Enrique de Gandía nos legara.

Índice de la obra de Gandía . . . ver esta obra en pdf

en html Capítulos I al XVII . y . XVIII al XXX

Introducción.... Liminar .... I Geología.... II La boca Norte del Riachuelo frente al Alto de San Pedro.... III Los pozos y el canal submarino... IV El Riachuelo... V Las orillas del Riachuelo... VI La Vuelta de Rocha... VII El relleno del canal submarino y del curso Norte del Riachuelo... VIII La nueva boca del Traginista... IX La punta Demarchi.... X La isla del pozo... XI El Riachuelo en tiempos de don Pedro de Mendoza.... XII El Riachuelo en tiempos de Juan de Garay... XIII La nao perdida... XIV La mensura del año 1608... XV Orígenes de la guardia del Riachuelo...XVI El camino del Riachuelo en el siglo XVII... XVII La guardia del Riachuelo en el siglo XVIII... XVIII El puerto del Riachuelo... XIX El Riachuelo como límite de la ciudad... XX El pago de la Matanza... XXI El puente sobre el Riachuelo... XXII Las barracas... XXIII La Aduana del Riachuelo... XXIV El temporal de 1805... XXV El partido de Barracas... XXVI La boca del Riachuelo... XXVII Barracas durante las invasiones inglesas... XXVIII El primer maestro de escuela... XXIX El puente de Gálvez... XXX Los primeros pobladores.

Son frecuentes en el texto de Gandía las referencias a las mareas que los navíos debían considerar para entrar en el Riachuelo; pero no así a los vientos.

Después de 50 años de navegar en estas mismas riberas del Plata, sentí deseos de hablar de sus borneos, frecuencias, intensidades y riesgos. Siguen por ello mis propios textos sobre navíos y velámenes de los siglos XVI y XVII para entender con mayor criterio estos temas de los ingresos y egresos del Riachuelo.

Así como a los rumbos por el canal de la Barca Grande y cruces del estuario hacia el otro Riachuelo de los navíos o arroyo San Juan en la banda oriental, que tantos resguardos como el nuestro, a los navegantes brindara.

 

También acerco la Breve historia arqueológica del Puerto de Buenos Aires 1536 - 1827 (pdf), de Julio Mario Luqui Lagleyze del Departamento de Estudios Históricos Navales de la Armada Argentina, con muy interesante reseña de las infinitas peripecias de los primeros en arribar, naves hundidas, perdidas, construcción de bergantines en la primera Buenos Aires, piratas, contabandistas, corsarios y hermosos recuerdos de naves llenas de gloria.

 

¿Río, ría, estuario?

El primero sostiene flujos en una sola dirección.

La segunda reconoce al río que se abre al amor de las mareas; y en sus mutuas caricias, las riquezas que descubren las marismas. Mira Galicia.

El tercero reconoce, no sólo la mayor energía de las mareas, sino también, por la inmensidad de su llanura, acumulaciones térmicas en sus riberas de escasísima profundidad.

Las relaciones de ancho-profundidad pesan mucho más que en las anteriores y por ello los procesos convectivos internos alcanzan sostenidos desarrollos.

Y en nuestras riberas urbanas aturdidas, la deriva litoral que allí se manifiesta y cuyos anchos normalmente no deberían superar los 150 a 180 mts. si estuvieran presentes las energías del corredor natural de flujos costaneros,

hoy ven transferir, en muy crecidas franjas cargadas de energía que aquí llamo "hidrotermias" (cuyos anchos superan los 4 Kilómetros), convecciones internas que potencian la hipersincronicidad de las advecciones mareales;

mostrándonos cómo, aun con suave viento del NE y marea en bajante, los flujos en estas inmediatas áreas ribereñas, siguen marchando a contrapelo de los aledaños flujos en descensos.

 

A las rías gallegas. a R.V.

De resultas de un simpático encuentro con un hijo de Galicia y de haber escuchado de sus aprecios estimar que el Riachuelo fuera una ría, me doy aquí a corresponder con la misma simpatía.

En esta introducción acabo de señalar a las rías como una de las formas tributarias que conocen las salidas a la mar. En este caso ya encontramos en esta salida la falta de las aguas salobres que aportan los reflujos, pues el frente halino está bastante lejos de aquí. Por ende, todos los aspectos limnológicos que pudiéramos acercar a comparación serían poco razonables. Ni las marismas ni las huertas de mar en sus orillas, jamás se harán visibles aquí.

En adición, las aguas que bajan a la ría suelen reconocer pendientes mayores a las que esta enorme plataforma sedimentaria propone. La interacción dinámica es muy diferente.

Los perfiles de fondo inmediato que caben al receptor de sus salidas ofrecen otra capacidad de hospedaje sedimentario. Las derivas litorales en esos perfiles de fondo ribereños los imagino bien diferentes; por ello, jamás alcanzarían a amasar las temperaturas que las aguas someras de nuestras riberas hospedan.

Los meandros que caracterizan a los cursos de agua en planicies extremas distan de manifestarse en las plantas y perfiles de las rías. La estabilidad de las bocas de las rías jamás conocerán las miserias que carga la boca falsa del Riachuelo; que por cierto nunca fue ría, aunque hubiera querido serlo y gozar de intercambios frescos y de gradientes térmicos no demasiado alejados como los que carga el Riachuelo cada vez que ve entrar indefenso los reflujos por la boca de su cuerpo de muerte herida, que le obliga a descargar su löss fluvial sin alternativas otras que tapar su propia falsa salida; la que a todos los mecanicistas y al diagnóstico demoradísimo de sus muertes tras 223 años sigue despistando.

Es importante entonces que este amigo de raíces gallegas acepte que su imaginario siempre le acercará a sus sueños la ría de sus abuelos. Y que con esa limpia imagen cargue el alma de las energías que la tarea que a muchos espera en el Riachuelo logre contar con la alegría presente en sus esfuerzos.

Tal vez algún cercano día acierte a mirar con nuevas herramientas las eternas energías que el sol le acerca cada día. La propia confesión de que el enderezamiento de un tramo del Riachuelo agravó la situación de los flujos de salida, le sea útil para seguir la pista de los procesos de acumulación térmica que todo curso de agua en planicies extremas necesita para cargar sus baterías convectivas y recorrer el largo camino por el cauce exterior que él mismo protegió bordando el delicado cordón litoral de borde cuspidado que todos admiran, para finalmente acoplarse a la deriva litoral que resolverá por hipersincronicidad mareal eternamente su salida. Con aprecio Francisco 9.9.09

 

Sustanciando las diferencias entre las voces río, ría y estuario

La voz “río”, acerca en las griegas reo, reos, fluir, flujos (de aquí la voz “reología”), los correlatos más importantes que reconoce nuestra imaginación; a excepción de aquellos que fluyen como por milagro en las planicies extremas. Los ríos, salvo los deltarios, reconocen una sola dirección de flujos.

La voz “estuario” apunta a lo que se quema, a lo que se calienta, a lo que se prende fuego. Así lo señala la raíz indoeuropea: *aidh, quemar. Voces emparentadas a "estuario": estiaje: caudal mínimo de un río, estero o laguna; estuante: encendido, excesivamente caliente. De aquí también: estío y estero.

Hay ámbitos hidrogeomorfológicos que reconocen al igual que los estuarios, las energías presentes de los flujos en descenso de los tributarios en él, y los reflujos mareales en sentido contrapuesto.

Pero a esos otros ámbitos, las relaciones de ancho y profundidad los descubren como “rías”. En ellas los procesos de convección externa son más más prestos que en los estuarios donde priman los prolongados procesos de convección interna, dando lugar a la formación de los cordones litorales.

Por ello, si bien a las “rías” también les cabe mirada a termodinámica, es en los estuarios donde resulta elemental la mirada mucho más sensible a termodinámica e hidrotermogeomorfología.

Así entonces, calor, transferencia de masa y termodinámica son las materias que junto a la mecánica de fluidos permiten mirar con renovada atención los delicados procesos que asisten la Vida del estuario; y en particular, las salidas de  encuentro de sus tributarios; que con el catecismo de la deriva litoral fundada en mecánica de fluidos y en la versión del oleaje oblicuo, la formación y prolija multiplicación los cordones litorales no alcanzan claridad; ni abren la mirada creativa a los grandes problemas que asfixian a nuestros frenados tributarios.

No sólo las salidas de los tributarios estuariales, tanto en la costa argentina como en la uruguaya, concretan sus salidas merced a advecciones de mareas e "hidrotermias" costaneras que conllevan convección interna en las primeras, sosteniendo sus tendencias;

sino que la mayoría de las nuevas islas en el frente deltario central alguna vez bien asistido por las energías del Guazú, reconocen crecimiento merced a traslados sedimentarios desde estas muy particulares y aquí "funestas" áreas estuariales cargadas de "hidrotermias".

Acumuladoras de suficientes energías para retroalimentar, repito, procesos convectivos dentro mismo de los flujos advectivos; que sólo se interrumpen y decantan en las salidas de los tributarios al Norte, formando apéndices sedimentarios inusitados en sus mismas bocas de salida.

Por ello resulta en extremo importante acercarles límites, merced al sostén apropiado de flujos en descenso; porque de lo contrario, del famoso Tratado del Río de la Plata sólo quedará el esqueleto de las palabras que no reconocen entidad vital y concreta alguna.

En las riberas argentinas es imposible hablar de "Río de la Plata". Sólo cabe hablar de "Estuario del Plata". Si no apreciamos este principio de llamar a las cosas por su nombre, muy mal hacemos en firmar tratados a cuenta de un río que en los últimos 10.000 años nunca fue río, sino ría hasta hace unos dos mil años; para desde los últimos quinientos apresurar su destino moribundo como "estuario".

En la costa uruguaya todavía pueden ignorar este hecho elemental de las hidrotermias, que es materia que ha escapado siempre a mecánica de fluidos.

Después de 33 años de haber firmado un tratado con media docena de artículos que dan lugar a cualquier tipo de celos sobre los flujos del estuario; y no tener ni idea de lo que eran entonces (pues nunca quedó acreditado en esos documentos, reconocimiento cabal de estas materias); y lo que son hoy los escandalosos flujos centrales del estuario; su celebración hoy, es algo inconcebible.

Reitero, firmaron un tratado sobre un río, que nunca lo fue; tal vez apremiados por otros acontecimientos que teñían de rojo ambas riberas.

Vista desde el tapon de salida hacia el Mini interior

Las transformaciones que desde hace 35 años se vienen descubriendo en el frente deltario central con motivo de los refulados del Emilio Mitre dispersados más allá de lo previsto por Hallcrow y del tapón a la salida del Miní nunca por nadie denunciado, obligan hoy a hablar de una verdadera catástrofe si no se toman medidas inmediatas para acercar límites a estas áreas cargadas de hidrotermias, que transportan y descargan enormes cargas sedimentarias en ese sector central; desviando las aguas del Guazú, que siempre descargaron sus flujos hacia el Sur, y frenando las de sus asociados Miní, Barquita, Barca Grande, Correntoso, Guazucito y otros. A estas cuestiones, aplico desde hace unas pocas semanas, mis miradas.

Los conceptos a veces logran iluminar los hechos. Pero los tratados que no iluminan los hechos que tratan y sólo se aplican a sembrar celos en ellos, sólo obscurecen todo el panorama.

Las miradas de los ecologistas de una y otra ribera se han abstraído de atender estas cuestiones de los flujos y pareciera sólo apuntan a mantener el status quo en la región; sin advertir la catástrofe que se ha generado en los flujos centrales, ni la velocidad con que prospera este desastre.

La validez de esos tratados tiene correlatos de seriedad, en la medida que hayan mirado la cuestión que firmaron. Y de esa mirada, el tratado no habla. Así serán los resultados y así, Ver Ihering .pdf , lucharé por comunicarlos. Ver Pág 55 . 8/2/07

Salida Norte del taponado Mini con 7 m sobre este veril alcanzando esa profundidad hasta acarcarse a 2 m de los juncos

Ignoremos, sin embargo, estos anticipos del trabajo a venir sobre el corredor de flujos central, para comenzar a recorrer la tarea realizada sobre nuestros impropios moribundos corredores de flujo costaneros; que por nuestra exclusiva indolencia perdieron aprecio. Veamos sus consecuencias.

A ello van en principio estos 220 hipertextos sobre el estuario, sus tributarios, sus humedales y sus líneas de ribera urbanas, cargando interminables conflictos que desde mirada a los flujos proponemos atender.

Francisco Javier de Amorrortu 20/6/06 al 12/9/09